El poder de la llama
Que curioso, no?, como el cuerpo humano se asemeja a una vela. Me explico, esta la vela; dura, fría, inmovible. Con solo acercarle un poco de fuego ella comienza a cambiar por completo. Se va volviendo más suelta, más sensible, más tierna. Acercas más y más hasta que se enciende. Una vez encendida comienza un proceso de transformación interna, donde va cambiando sus cualidades. Sus formas rígidas pasan a ser formas ligeras y suaves, su aroma comienza a expirarse e inhalarse. Su composición dura comienza a derretirse. Te le acercas y puedes apreciar el vaivén de su llama, te le acercas y puedes sentir como su intensidad aumenta y disminuye, disminuye y aumenta, hasta llegar al punto, pufff, donde se derrite por completo y no nos deja mas que su reflejo.
Así mismo actúa el cuerpo humano
con tan solo,
la presencia cercana,
de la persona, a la que AMAS...

Mayra dijo
Wow....
11 Septiembre 2006 | 05:42 AM